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Enséñanos a Orar

Enséñanos a Orar

Fundamento Bíblico

 

Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar.”                                                                                                  Lucas 11:1

 

                Si usted está decidido a todo y le quiere dar longevidad a su vida cristiana, su relación personal con Cristo Jesús debe tener prioridad en su vida. Sabemos que no es fácil enredarnos tanto con la obra del ministerio, que pasemos por alto los momentos de intimidad con Jesús. El ritmo se puede volver tan agitado, que nuestra vida parezca un tiovivo que nunca se detiene.

 

                Hoy cuando estaba haciendo mi devocional diario el Señor me coloca este versículo en mi oración con él, y me parece muy interesante que en Lucas 11:1, los discípulos le pidieran a Jesús que los enseñara a orar. Ya en esos momentos, leemos en los capítulos anteriores que el ministerio de Jesús era muy conocido, y los milagros, las señales y los prodigios se producían continuamente. Sin embargo, la Biblia no habla ni una sola vez de que los discípulos le pidieran su unción.

 

                Una vez escuche a un evangelista internacional (Jaime Cardozo) decir que en las mayorías de los servicios que él ministraba los creyentes le pedía la unción, que él proyectaba, pero él le decía a los creyentes presente que él le podía imponen sus manos sobre ellos, pero era la voluntad del Padre que ese fruto creciera en ellos.

 

                Hoy en día vemos grades hombres de Dios que fluyen en una fuerte unción de sanidades y liberación. Es asombrosa la cantidad de creyente de la que oigo decir que anhelan, codician, quieren que esos ministros les impongan manos para «transferirles» la unción, y están dispuestos a hacer lo que sea por lograrlo.

 

                Ninguna persona de cuantas viven hoy en la tierra ha fluido jamás en los dones del Espíritu Santo hasta el punto que lo hizo Jesucristo. Si deseamos tener esa clase de unción, tenemos que hacer como los discípulos, y preguntarle cómo debemos orar. Debemos seguir el modelo establecido por Él. Los ministros, líderes, creyentes caen en pecado, sencillamente porque han sustituido la relación intima con Él por la obra del ministerio o del liderazgo. No nos debemos dejar enredar en esta trampa de diablo nunca.

 

                Recibimos el plan, la voluntad y la dirección de Dios cuando nos fijamos el hábito de orar y estudiar la Palabra. Es la manera de crear intimidad con Él. Hoy en día, la intensidad de las presiones que están sintiendo los cristianos es mayor que nunca. Esto se debe a que el diablo sabe que le queda poco tiempo. La clave para que podamos caminar en victoria es que clamemos: “Señor, enséñanos a orar”, y después comencemos a hacerlo.

 

                Nuestra reflexión para usted hoy es que usted, dedique un tiempo a esto ahora mismo.

 

                Mi oración por ustedes hoy será para que sea reforzada su intimidad con el Padre. “Padre celestial, como muchas otras personas, nosotros también queremos fluir en la unción para liberar cautivos. Vamos a seguir el ejemplo de los discípulos, y desarrollar nuestra relación contigo por medio de la oración y del tiempo pasado en tu Palabra. Te damos gracias porque, a medida que vayas aumentando mi intimidad contigo, tu unción va a ser un producto secundario de nuestra relación, como sucedió con los discípulos.” Amén.

Pastores Evangelistas Miguel y Carmen de Benitez

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