5ta. Clase de Discipulado - Tu decisión de Bautizarte
Pasaje clave: Romanos 6:4
“Porque somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos para la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”
Introducción:
Son muchas las tradiciones que manipulan o anulan los mandamientos que son de Dios. Muchas de esas tradiciones giran en torno al Bautismo. Jesucristo advirtió acerca de esto a los escribas y fariseos de su época: “habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición” (Mateo 15:6). De ahí que nos debemos acercar a la enseñanza sobre el Bautismo estando abiertos a que mucho de nuestro tradicionalismo quede evidenciado como algo lejano a lo que Jesús y las Escrituras nos enseñan. En este breve y suficiente estudio observaremos las bases bíblicas y la razón de ser del Bautismo en la Iglesia.
¿Qué quiere decir bautismo?
Lo primero que debemos saber es que el Nuevo Testamento fue escrito en griego. Por tanto, el significado de las palabras aclara mucho el significado de la doctrina sobre el bautismo. La palabra para bautismo es «baptizo». Significa “hundir”, “sumergir debajo”, “inmersión”. Esto viene a encajar con la enseñanza del Apóstol Pablo al comparar al bautismo con una sepultura; “sepultados con él en el bautismo” (Colosenses 2:12) “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo” (Romanos 6:4).
En otra palabra el bautismo consiste en el proceso de sumergirse y emerger del agua. Debe ser asumido por los creyentes, dando así testimonio de su identificación con Cristo Jesús en su muerte, sepultura y resurrección.
La costumbre judía:
Además, el bautismo en la época del Nuevo Testamento siempre fue entendido por inmersión. De hecho, el bautismo por inmersión formaba parte del ceremonialismo existente para que los prosélitos (los candidatos a ser judíos) llegasen a formar parte del pueblo judío; la significación era de limpieza, purificación. Precisamente, fue este modelo de bautismo el que Juan el Bautista practicaba. (Mateo 3:5-6).
La práctica de Jesús y sus discípulos:
- El bautismo de Jesús.
“…fue bautizado por Juan en el Jordán. Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos…” (Marcos 1:9-10).
- El bautismo del Etíope Eunuco.
“…descendieron ambos al agua,…y le bautizó. Cuando subieron del agua” (Hechos 8:38-39).
¿Qué significa ser bautizados?
Después de la Salvación dada al creyente por medio de la confesión de fe, el bautismo es la primera ordenanza más grande dada por Cristo Jesús para que sus Iglesias las cumpla. Y a la vez ella encierra un profundo significado espiritual que debemos conocer como discípulo de Cristo cuando estamos en comunión con él (La Oración).
Debemos entender que el bautismo es el paso más importante de nuestro caminar con Cristo Jesús. Ciertamente, sabemos que el bautismo no salva, pero rehusarlo, salvo por causas justificadas, pondría en tela de juicio nuestra salvación, ya que Jesús afirmó que “el que creyere y fuere bautizado será salvo” (Marcos 16:16). Lo cierto es que el entender el significado del bautismo nos ayudará a darle la importancia que merece dicha ceremonia.
- Ser bautizados tiene el significado de una identificación plena con la muerte de Jesucristo. Somos sepultados en su muerte. Nuestra vieja naturaleza muere con Cristo. (Romanos 6:3-4; 6).
- El bautismo nos recuerda que hemos sido resucitados con Cristo Jesús para andar en novedad de vida. Al salir de las aguas, simbolizamos el inicio de la nueva vida en Cristo Jesús. (Romanos 6:4-5; Colosenses 2:12).
- Al ser un acto público, venimos a manifestar al mundo nuestro testimonio de fe en Él, el cambio operado en nuestro interior y nuestra decisión firme de seguirle todos los días. (Mateo 10:32-33).
- Es un paso manifiesto que nos afirma más en la unidad al Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Es decir, que por el bautismo determinamos comprometernos a la unidad con la familia de Dios. (Gálatas 3:27-28).
- Es un triunfo sobre el poder de las tinieblas. Es el mundo espiritual se ha producido una derrota de Satanás. El bautismo por tanto, vendría a ser una confesión simbólica que nos acarrea victoria. (Colosenses 2:12-15).
¿Por qué debes bautizarte?
Al comprender bien el significado del bautismo y su trascendencia, esto nos da una razón importante al por qué debemos bautizarnos. Una negativa, sólo puede venir a consecuencia del temor o la no seguridad de seguir a Jesucristo, por encontrarnos todavía esclavo del pecado, por lo tanto no estamos en plena libertad de nuestras acciones en el camino de la salvación.
Pero la razón principal al por qué debemos bautizarnos es porque es un mandato de Jesús, “…id, y haced discípulos…bautizándolos” (Mateo 28:18-19). El bautismo, por tanto, no es algo que procuramos para agradarnos a nosotros mismo o para cumplir con unos requisitos para ser miembros de una determinada comunidad cristiana. La frase “bautizándoles en el nombre…” (Mateo 28:19), indica que la persona bautizada es, mediante este acto, ligada estrechamente a, o venía a ser propiedad de aquél en cuyo nombre era bautizada. Al mismo tiempo, dudar del bautismo es dudar de su mandato. Es más, ponemos en duda nuestro amor por Cristo si no obedecemos al mandamiento de ser bautizados. “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama” (Juan 14:21). El Apóstol Pedro, después del discurso de Pentecostés, no deja lugar a dudas respecto al hecho de que sea un mandamiento: “…Bautícese cada uno de vosotros…” (Hechos 2:38). Diríamos que el bautismo bien puede ser el “sello externo de nuestra conversión”.
Condiciones para el bautismo cristiano:
- Haber experimentado el arrepentimiento verdadero
Arrepentirse es cambiar de vida, reconocer el pecado y apartarse de él (De la esclavitud a la libertad) debe mostrar frutos de cambio en su vida.
- B. Creer en Jesucristo como Señor y Salvador
Un creyente es salvo cuando acepta a Cristo Jesús en su corazón (Confesión de fe) (Marcos 16:16). El bautismo en agua es consecuencia de la salvación cuando el nuevo nacimiento despierta en nosotros el deseo de obedecer a las órdenes de Cristo. El bautismo en agua es el paso lógico siguiente a la salvación (La Salvación).
- C. Reconocer la obra de la Cruz
La creencia del candidato al bautismo se remite al conocimiento del sacrificio de Cristo Jesús en la Cruz como único camino de su redención. Notemos, en el caso del Etíope, él manifiesta claramente su convicción diciendo, “…Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios” (Hechos 8:37). Se entiende que al decir esto no solo creía en Jesús como tal, en su obra en la Cruz.
Toda maldad del hombre la cargó Jesús sobre su cuerpo en la Cruz del Calvario, pero esto se confirma cuando cada individuo que cree en esta obra redentora, baja a las aguas del bautismo.
- Haber experimentado el nuevo nacimiento
“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5).
En resumen, la creencia en el mensaje de la palabra, el reconocimiento del sacrificio de Cristo en la cruz se manifiesta a través de la confesión de fe, y son pasos que anteceden al bautismo en agua.
Conclusión:
Es fundamental ser bautizados, ya que como seguidores (discípulos) de Cristo, actuamos de acuerdo a su ejemplo. Él no fue rociado con agua, sino que fue totalmente sumergido. Además porque guiados por la conducta de Jesucristo los apóstoles extendieron su ordenanza en tal sentido (Hechos 2:37-41). Así mismo hacemos valer nuestra fe al obedece el mandato de Jesús. “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos” (Gálatas 3:27).
Pastores Miguel y Carmen de Benítez
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