6ta. Clase de Discipulado - La Santa Cena
Pasaje clave: Mateo 26:26-30
“Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.”
Introducción:
La Santa Cena es la celebración que nos permite recordar el sacrificio del Señor Jesucristo, el Pacto que él estableció con su pueblo y nuestro compromiso de fidelidad hacia Él y hacia su Iglesia.
La Santa Cena es la segunda ordenanza dada por Cristo Jesús para que su iglesia las cumpla. En la Santa Cena pensamos en el pasado, el presente y el futuro. Al tomar el pan y la copa, memorizamos el sacrificio de Jesús en el pasado, celebramos el presente en comunidad fraternal y afirmamos nuestra esperanza en la segunda venida del Señor en el futuro.
Con el Bautismo nos introducimos en esa identidad con la iglesia, ahora, la Santa Cena nos permite seguir en esa identidad, es decir, en esa comunión con Dios tal necesaria para el creyente hoy en día.
Era una Práctica Habitual en la Iglesia Primitiva:
a. ¿Cuándo se celebraba? Era parte de un ágape. Es decir, una comida entre los creyentes que les hacía reunirse y comer juntos para acabar con la celebración de la Institución de la Cena del Señor. (1 Corintios 11:17-34; Hechos 2:42). Por otro lado, lo habitual, era que se celebrase cada primer día de la semana. (Hechos 20:7,11).
b. ¿Quiénes participaban? Como hemos visto en el apartado anterior era una práctica de la Iglesia, es decir, de los creyentes. Por tanto, lo común es que esta celebración no esté abierta a los incrédulos, ya que éstos no pueden discernir el significado de la celebración (1 Corintios 11:29) y por otro lado, no es conveniente la mezcla con lo sacrificado al mundo mediante los actos propios de los incrédulos. (1 Corintios 10:21).
El significado de la Santa Cena
Fundamentalmente el significado de la Santa Cena gira en torno a dos ideas: Celebración y Comunión.
Celebración:
Según 1 Corintios 11:24-25, el Apóstol Pablo nos dice que recibió de Jesús el mandato de hacerlo en memoria de Él. Es decir, el hacer memoria es recordar y por tanto se trata de una celebración. ¿Qué celebramos? Tres cosas fundamentalmente:
- Su muerte por nosotros.
- El perdón de nuestros pecados.
- Su segunda venida.
- Nuestra comunión, como iglesia.
Es importante esta enseñanza. No volvemos a sacrificar a Jesús, estamos haciendo memoria. (Hebreo 6:6).
Comunión:
1 Corintios 10:16. Siempre que se celebra la Santa Cena se ha de hacer estando juntos los creyentes. Es decir, que no es una celebración en la que podamos disfrutar de ella en solitario o en grupos separatistas. La Comunión nos habla siempre de Unidad, y por tanto, somos llamados a esperar a celebrarlo juntos y nunca divididos (1 Corintios 11:17-22; 33).
- Juntos comemos su cuerpo. Mateo 26:26. Recordemos que esto tiene un doble significado. Por un lado, nos habla del cuerpo de Cristo sacrificado en la cruz. Y por otro lado, entendemos que el cuerpo de Cristo y también es la Iglesia.
- Juntos bebemos su sangre. Mateo 26:28. Evidentemente, la sangre de Jesús es la que nos limpia de todos nuestros pecados y viene a ser la señal del Nuevo Pacto. La comunión con su sangre, viene a significar que cada vez que participamos de la Santa Cena debemos asegurarnos de que seguimos limpios para permanecer dentro del Pacto, es decir, en su Comunión. (La Salvación)
En suma, Jesús nos habló de la comunión representada por medio de Su Cuerpo y de Su Sangre. El nos dijo que debíamos comer y beber de Él. Al hacerlo estamos queriendo decir que creemos totalmente en Él (Juan 6:47 comparar con vrs. 53 y 54). Y por supuesto, quien permanece en Él, viene a permanecer en su comunión, ya que estar en comunión es estar unido.
La participación del creyente:
Es el privilegio y el deber de cada creyente bautizado (Tu decisión de bautizarte) tomar parte en la Santa Cena porque es símbolo de la participación de la naturaleza divina. (Juan 6:53-56; 2 Pedro 1:4) Pero no se debe participar de este sacramento ordenado por Jesucristo indignamente. La Biblia recomienda que cada creyente se haga un examen de conciencia para no participar en estado indigno (1 Corintios 11:27-29).
¿Quiénes Pueden participar de la Santa Cena?:
Únicamente los que ya son creyentes en Jesús. Él les ofreció el pan y el vino a sus discípulos que eran verdaderos creyentes. Él no se los ofreció a las multitudes que lo seguían.
La Santa Cena es principalmente para los creyentes bautizado. Celebramos la Santa Cena una vez al mes, el primer domingo de cada mes. Recordamos lo que Jesús hizo por nosotros y declaramos que Él vuelve.
¿Cómo me Preparo Para la Santa Cena?: (De la Esclavitud a la Libertad)
1. Necesito examinarme a mí mismo (1 Corintios11:28). La Biblia dice que debemos examinarnos cada vez que tomamos la Santa Cena. Nosotros decimos: “Dios, ¿hay algo en mi vida que necesito confesar y ser libre antes de tomar la Santa Cena?”.
2. Necesito confesar mis pecados (si he pecado). (1 Juan 1:9). Y volver a consagrar mi vida a Dios. “Señor soy tuyo, quiero hacer tu voluntad”.
3. Necesito restaurar las relaciones. (Mateo 5:23-24). Si estás amargado, enojado o resentido con alguien no debes tomar la Santa Cena. Primero tienes que solucionar el problema con esa persona y entonces podrás participar del pan y de la copa.
Pastores Evangelistas Miguel y Carmen de Benitez
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