La Iniciativa del Cristiano.
Bases Bíblica: Jonás 2:10 – 3:10.
2:10 Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra.
3:1 Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo:
3:2 Levántate y vé a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré.
3:3 Y se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino.
3:4 Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.
3:5 Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos.
3:6 Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza.
3:7 E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua;
3:8 sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos.
3:9 Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?
3:10 Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.
Introducción:
En uno de los talleres de Un Millón de Lideres donde el orado de orden era John Maxwell en su exposición nos indicaban que una de la marca característica o cualidad indispensable de un verdadero líder cristiano era mostrar iniciativa. Él nos explicaba que por definición, los líderes cristianos no pueden esperar a que alguien más se mueva, si lo hacen, entonces, en realidad, son seguidores (discípulos) y no líderes (ministro quíntuple). La iniciativa requiere riesgo, fe y previsión. ¿Cuándo fue la última vez que iniciaste algo significativo? Si no te has obligado últimamente a salirte de tu zona de comodidad, entonces necesitas una carga de iniciativa.
Pero ahora bien, cuando decimos riesgo, fe y previsión que nos quiere decir Dios con estas palabras para nosotros que somos ministros de Jesucristo y no discípulo de una rutina de confort impuesta por satanás para que el reino de Jesucristo no avance.
Riesgo: El verdadero líder debe ser emprendedor así como también visionario. Debe estar preparado para comenzar de un salto así como para mantener la velocidad. El apóstol Pablo constantemente corría riesgos
deliberados, siempre con cuidado y con mucha oración, pero siempre tratando de alcanzar lo que había más allá.
Fe: Hay algunas ideas extraordinarias respecto a la fe que flotan en el mundo, son de hecho tan extrañas que necesitamos aclarar de qué estamos hablando. Algunos creen que simplemente tener fe le da derecho a uno a las bendiciones y prosperidad. Otros creen que la fe en uno mismo es todo lo que se necesita en la vida. Otros más piensan que la fe, en o por sí misma, es una fuerza cósmica que produce personas sobrehumanas, súper espirituales e invencibles.
No es nada de eso. Tener fe no significa creer lo que usted sabe que no es verdad ni creer algo de lo cual no hay evidencia. La Biblia es un gran libro en todo lo tocante de la fe, y en todo en cuanto a la evidencia que hace la fe tan vital, tan importante, y tan asombrosa. El Señor nos dice en el libro de Hebreos: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción [o el percatarse/confianza] de lo que no se ve” (11:1), y sin embargo, la Biblia explica la fe en detalle, a diferencia de cualquier cosa que usted haya leído.
“Por la fe”, dice la Biblia, “entendemos haber sido constituido el universo por la Palabra de Dios, de modo
que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” (Hebreos 11:3). Si leemos el capítulo 11 completo del libro de Hebreos en él la evidencia es abrumadora, afirmando vez tras vez que por la fe la gente logró lo milagroso.
El hecho elemental es que la fe es poder por medio de Dios, su Palabra y su fidelidad. La fe es algo “integral”.
Con esto quiero decir que todo nacemos creyentes. Si usted piensa que no tiene fe, trate de no creer en nada o en nadie. La fe es una especie de sistema inmunológico que filtra los temores que de otra manera nos paralizarían. Cuando falla, desarrollamos toda clase de fobias y obsesiones. Jesús no digo que tengamos fobias, sino fe.
Previsión: Es cuando estamos prevenido o nos preparamos con anticipación, de antemano para las buenas obras que Dios “preparo de antemano” para su gloria.
Desarrollo:
Cuando leemos el versículo 10 del capítulo dos del libro de Jonás y todo el capítulo tres del mismo libro, podemos vez que Jonás tenía que aprender a tener iniciativa. Empezó con aprender a someterse a Dios. Una vez que nos hemos rendido a Su llamado en nuestra vida y en nuestro liderazgo, entonces podemos seguirle. Podemos arriesgarnos porque nuestro futuro está en Sus manos. Una vez que Jonás se sometió al llamado de Dios, él vio toda clase de resultados.
¿Qué sucede cuando nosotros aceptamos el llamado de Dios para tomar la iniciativa y comprometernos?
1.- Asumimos una responsabilidad personal correcta (1:2).
2.- Es muy probable que veamos a muchos venir a Dios (1:13-16).
3.- Recibimos de parte de Dios un tiempo y un lugar para obtener una perspectiva (1:17).
4.- Profundizamos nuestra experiencia de adoración y oración (2:1-9).
5.- Progresemos hacia un nuevo nivel de libertad personal (2:10).
6.- Disfrutamos el compañerismo con Dios (3:1-9).
7.- Obtenemos la satisfacción de ver vidas transformadas (3:10).
¿Qué cualidades poseen los líderes que les permiten actuar? Dentro de estos siete enunciados yo veo cuarto cualidades.
1. Saben lo que quieren. Para ser un líder efectivo y con iniciativa tienes que saber lo que quieres. Es la única forma de reconocer las oportunidades cuando se presentan.
2. Se fuerzan a actuar. Las personas de iniciativa no esperan que otros los motiven. Ellos saben que es su responsabilidad forzarse más allá de su zona de comodidad y hacen de esto una práctica regular.
3. Se arriesgan más. Cuando los líderes saben lo que quieren y se deciden a actuar, todavía tienen un obstáculo más. Es estar dispuestos a correr riesgos. Las personas activas siempre corren riesgos. Pero una de las razones por la que a los buenos líderes les gusta correr riesgos es que reconocen que también hay un precio que pagar por no hacer nada.
4. Se equivocan más. La buena noticia para la personas con iniciativa es que hacen que las cosas sucedan. La mala noticia es que cometen muchos errores. Aun cuando los líderes con iniciativa se equivocan más, no dejan que esto les moleste. Mientras más grande es el potencial, más grande es la posibilidad de fracaso. Si quieres lograr grandes cosas como líder, debes estar deseoso de iniciarlas y exponerte al peligro.
Conclusión:
Para concluir deberíamos hacernos una pregunta que aclararía toda duda con respecto al tema tratado en esta nota. ¿Por qué fracasamos en tener iniciativa? La respuesta para muchos de nosotros a esta pregunta que sonaría en su mente sería ser que al parecer más fácil huir del desafío que hacerle frente y arriesgarse.
Cuando tomamos la iniciativa nos comprometemos a ir en una dirección. Puede que nos sintamos inseguros acerca del futuro y a nuestra mente puede ser que pueda venir pregunta como: ¿Y si cambiamos de opinión? ¿Y si nadie nos sigue? ¿Y si fracasamos frente a nuestros seguidores? Huimos de nuestro compromiso e iniciativa por una variedad de razones:
Razón
1.- Tenemos temor de no poder mantener nuestro compromiso.
2.- Sospechamos que tal vez encontraremos algo mejor en otro lugar.
3.- Sólo gastamos tiempo y energía para ganancia personal.
4.- Nuestro pasado hace que sea difícil el confiar.
5.- Nos sentimos perezosos y sin motivación.
6.- Tenemos temor de ser rechazados.
7.- Tenemos temor de lo desconocido.
8.- No queremos perder nuestra libertad.
9.- Tenemos temor de ser diferentes a los demás.
10.- No sabemos quiénes somos en realidad.
De lo cual se genera los siguientes problemas:
Problema
1.- Muy poco sentimiento de seguridad.
2.- Una voluntad paralizada.
3.- No queremos rendirnos.
4.- Problemas emocionales.
5.- Apatía y neutralidad.
6.- Una autoestima muy baja.
7.- Muy poca confianza en sí mismo.
8.- Una filosofía de derecho.
9.- Reflejar una ideología progresista.
10.- Dones y llamado.
En lo personal, cada día Dios trata conmigo en diferentes áreas. ¿Cómo me las muestra? Por su Palabra. Él pone la lámpara de la Palabra en el corazón y ve lo más recóndito de él. Llega a ser como Cristo es una experiencia progresiva. El propósito de Dios es transformarnos a su imagen. Lo cual no ocurre de la noche a la mañana. Esto no termina hasta que lleguemos a estar, cara a cara, con Él.
“12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago; olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15 Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.” Filipenses 3:12-15
“De todas las cosas a las que un líder debería tenerle miedo, la complacencia tendría que ser la primera.” John Maxwell.
Pastores Evangelistas Miguel y Carmen de Benitez
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