Pasión por Cristo Jesús
Base Biblica: Romanos 12:1-3
"1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. 3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno."
Desarrollo:
Muchas veces hemos escuchado hablar de pasión, incluso, nosotros mismos hemos tenido pasión por algo o por alguien, esto es muy común; la gente tiene pasión por cosas; pueden ser autos, casas, joyas, dinero, deportes o personas, pero, ¿qué es realmente la pasión? La pasión es amar algo con intensidad, es estar cautivado por eso que nos atrae tanto. ¿Cuántas veces no le hemos dicho a alguien que le amamos con pasión? Pues es que la pasión es algo muy profundo que nace desde nuestro interior y nos lleva a tener ciertas actitudes, o incluso, cambios en nuestra vida.
Ahora bien, yo te pregunto si en tu vida existe pasión por Cristo, es decir, ¿tu amor por Jesús es tan profundo como para que exista un cambio o una transformación en tu vida? ¿Tu pasión por aquel que dio su vida por ti es tan grande que estás dispuesto o dispuesta a soportar cualquier cosa por él? Esto muchas veces es muy difícil porque son muchas las cosas que implican tener pasión por Jesús.
Jesús desde hace más de dos mil años entregó su vida por cada uno de nosotros, siendo Dios se humilló a sí mismo por amor, por pasión; esta pasión fue la que hizo que existiera un cambio en él, su pasión lo hizo hacerse hombre, cuando él no tenía porqué hacerlo.
"El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó así mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre se humilló assí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz." Filipenses 2:6
No cabe duda que la gran pasión de Jesús siempre fuimos nosotros, por amor a ti y a mí el murió, por pasión él nunca dejó de ser obediente; yo te pregunto: ¿Cuántas veces le hemos fallado a Jesús por hacer caso a nuestra carne? He escuchado de hermanos que todo el tiempo dicen tener pasión por nuestro Señor, sin embargo, no son capaces ni siquiera de perdonar, no son capaces de enfrentar las pruebas y adversidades que se les presentan, y lejos de pelear las batallas, solo reclaman a Dios por lo que están pasando. Pues déjame decirte que esto no es pasión. Cuando sentimos pasión por Dios, somos capaces de enfrentar cualquieir cosa, no importa si son humillaciones, si son persecuciones, no importa nada, lo único que importa es ser obedientes como Jesús lo fue, y aun pagar con nuestra propia vida.
Un claro ejemplo de una vida apasionada por Dios lo podemos ver con el apóstol Pablo en 2 de Corintios 11:16-36, donde resalta cómo fue probado en múltiples situaciones; fue azotado, pasó por la cárcel en varias ocasiones, perseguido, naufragó, en fin, todo por amor y por pasión, una pasión que él mismo dijo que le hacía hablar como con locura, una pasión tan grande que se hizo obediente. Así como Pablo, podemos ver muchos testimonios de hermanos que durante años lucharon por la pasión de Cristo, muchos de ellos murieron por amor a Dios, entregaron su vida por completo; muchos a causa de esa pasión fueron probados con fuego y muchos pagaron con su propia vida el precio de su pasión.
Hoy día puedo observar en la vida de los creyentes, discípulos, pastores, evangelistas, maestros, profetas, apóstoles el amor y la pasión por Jesús; la entrega, la perseverancia, el dolor y las cargas que acompañan una vida de pasión por Dios; puedo ver la lucha constante de muchos años de trabajo y esfuerzo, que ni día ni noche se detiene, y que esa misma pasión es la que Dios está buscando que cada uno de nosotros tengamos.
¿Qué tanto amas a Dios? ¿Qué tan grande es tu pasión por Él? ¿Qué estarías dispuesto o dispuesta a hacer, o incluso, a perder por Jesús? Reflexiona en esto porque muchas veces es fácil decir que podemos hacer muchos, pero el hecho de actuar nos poner en una situación muy diferente, por ello me atrevo a decir que una verdades pasión por Jesús es: SER OBEDIENTES, OBEDIENTES HASTA LA MUERTE. ¿Qué tanta pasión sientes tú?
Pastores Evangelistas Miguel y Carmen de Benitez
0 comentarios